Con la llegada de las altas temperaturas, hay un enemigo silencioso que puede poner en jaque la vida de nuestro mejor amigo en cuestión de minutos: el golpe de calor. Cualquier perro puede padecerlo debido a factores tan comunes como la falta de hidratación, el calor excesivo o un esfuerzo físico intenso en un momento inadecuado.
En esta guía te explicamos cómo identificar un golpe de calor, cómo actuar y qué hacer para proteger a tu compañero.
“El golpe de calor se considera una emergencia veterinaria extremadamente grave. En caso de sospecha, acude de inmediato a tu clínica más cercana o ponte en contacto con nosotros para que podamos ayudarte.”
¿Qué es un golpe de calor en perros y por qué ocurre?
Para entender qué ocurre en el cuerpo de tu peludo, primero debemos hablar de un término clave: la hipertermia, que no es más que el aumento de la temperatura corporal por encima de los valores habituales. Sin embargo, no todas las subidas de temperatura son iguales.
Hipertermia pirogénica (Fiebre)
El cuerpo de tu compañero peludo sube la temperatura de forma interna para defenderse de infecciones, inflamaciones o tumores.
Hipertermia no pirogénica
Tu mejor amigo no busca subir su temperatura, sino que su cuerpo es incapaz de regular el calor del entorno. Esto es lo que provoca el golpe de calor.
“La temperatura normal de un perro sano está entre los 38ºC y los 39ºC. Si supera este rango por culpa del ambiente, sus mecanismos de defensa se rompen y puede sufrir un colapso muy rápido.”
ℹ️ La forma más efectiva para comprobar la temperatura del animal es mediante la utilización del termómetro por vía rectal.

¿Qué perros tienen más riesgo de sufrir un golpe de calor?
Cualquier perro puede sufrir un golpe de calor, pero algunos tienen más riesgo.
Los perros braquicéfalos, como el bulldog francés, bulldog inglés, carlino, bóxer, shih tzu o pequinés, son especialmente vulnerables porque su anatomía dificulta la respiración y la pérdida de calor mediante el jadeo.
También hay que extremar la precaución con:
- Cachorros.
- Perros senior.
- Perros con sobrepeso u obesidad.
- Perros con enfermedades cardíacas o respiratorias.
- Animales con parálisis laríngea, colapso traqueal u otras patologías de vías respiratorias.
- Perros de pelo muy denso o doble capa.
- Animales poco acostumbrados al ejercicio o al calor.
- Perros que ya han sufrido un golpe de calor anteriormente.
El riesgo aumenta en días calurosos y húmedos, durante paseos en horas centrales, al correr o jugar intensamente, en coches, playas, terrazas, patios sin sombra o espacios poco ventilados.
Si tu perro padece alguna de estas condiciones, es fundamental contar con un seguimiento profesional frecuente, como el que te ofrecemos a través de nuestras consultas de Medicina General o de especialidades avanzadas como la Cardiología.
Síntomas de un golpe de calor en perros
Al principio, notarás que tu perro está incómodo y busca desesperadamente el suelo frío. Verás una respiración excesivamente acelerada, jadeos ruidosos, salivación abundante (baba espesa) y un ritmo cardíaco visiblemente elevado en su pecho. También es frecuente observar debilidad o desgana para moverse.
Si su temperatura corporal sigue subiendo, la situación se vuelve muy peligrosa y alarmante:
- Lengua y encías cambiadas: Se vuelven de un color rojo brillante o azulado debido a la falta de oxígeno.
- Problemas para caminar: Verás tambaleos, falta de coordinación y pérdida del equilibrio.
- Cuerpo al límite: Tu compañero se debilitará tanto que no podrá mantenerse en pie o se quedará completamente tumbado sin poder reaccionar.
- Fases críticas: En los casos más extremos, tu mejor amigo puede sufrir desmayos, convulsiones, entrar en estado de shock o perder el conocimiento.
¿Qué hacer si a mi perro le da un golpe de calor?
1. Contacta con un veterinario de urgencias
Lo primero es llamar de inmediato a tu clínica veterinaria habitual o de urgencias para avisar de que vas en camino. Esto permite al equipo médico preparar los boxes de oxígeno, la fluidoterapia y el material de estabilización antes de que cruces la puerta.
2. Cómo bajar la temperatura de tu perro de forma segura
Mientras vas al veterinario o esperas ayuda, tienes que empezar a refrescar a tu compañero poco a poco. Sigue estos pasos:
- Sácalo del calor: Llévalo corriendo a la sombra o a un sitio con aire acondicionado. Ponerle un ventilador cerca le ayudará mucho a aliviarse.
- Agua del grifo, nunca helada: Moja su cuerpo con agua templada o fresca, sobre todo la cabeza, el cuello, las axilas y las ingles. No uses hielo ni agua muy fría.
- Agua en la boca sin obligarle: Humedece su boca con un pulverizador o con tus dedos mojados. Si está muy débil o medio desmayado, no le obligues a beber porque podría ahogarse o vomitar.
3. Lo que NUNCA debes hacer (Es muy peligroso)
“¡Atención! Jamás metas al perro en una bañera con hielo ni lo tapes con toallas húmedas. Si usas agua congelada, sus venas se cerrarán de golpe y el calor se quedará atrapado dentro de su cuerpo, empeorando todo. Además, empezará a tiritar, y eso generará todavía más calor interno.”
4. ¿Cuándo hay que parar de refrescarlo?
Tómale la temperatura con el termómetro rectal mientras lo refrescas. En cuanto veas que ha bajado a 39,5ºC, para por completo de echarle agua y apaga el ventilador.
Si sigues enfriándolo más de la cuenta por tu cuenta, podrías provocarle una bajada de temperatura extrema (hipotermia) y poner en riesgo su recuperación.

Diagnóstico y tratamiento médico
Uno de los errores más peligrosos es pensar que si el perro ya camina o parece recuperado tras refrescarlo, el peligro ha pasado. El golpe de calor destroza las células por dentro y los peores daños suelen dar la cara entre 2 y 3 días después.
“El calor extremo puede dañar gravemente el cerebro, el hígado y los riñones de tu compañero. Además, daña las paredes de su intestino, provocando diarreas graves con sangre. Al debilitarse el intestino, las bacterias de la digestión pasan directamente a la sangre, causando una infección generalizada muy peligrosa.”
¿Qué hacemos en la clínica para salvar a tu perro?
En cuanto llegas al hospital, el equipo veterinario actúa de urgencia con un plan completo para proteger sus órganos:
- Suero en vena (Fluidoterapia): Vital para recuperar el volumen de sangre, estabilizar su presión y reponer los azúcares y minerales que ha perdido
- Ayuda para respirar: Si tu peludo no puede coger aire (muy común en perros de hocico chato), le ponemos oxígeno, podemos meter un tubo en sus vías respiratorias o realizar una traqueotomía de emergencia.
- Control de hemorragias: El calor puede activar la «Coagulación Intravascular Diseminada» (CID). Esto significa que se forman mini coágulos que agotan las defensas de la sangre, provocando sangrados internos graves.
- Medicación de apoyo: Usamos protectores de estómago, antibióticos contra las bacterias y fármacos para controlar los problemas del corazón.
Si tu mejor amigo pasa por una situación tan crítica, necesitará quedarse ingresado bajo vigilancia constante en nuestra área de Hospitalización, donde cuidaremos de él minuto a minuto en las horas más importantes para salvar su vida.
¿Cuánto dura un golpe de calor en un perro?
No hay una duración exacta para un golpe de calor en perros. Puede aparecer en pocos minutos si el animal está encerrado en un coche o en un lugar muy caluroso, y la recuperación puede ir desde unas horas hasta varios días, dependiendo de la gravedad.
Algunas complicaciones pueden aparecer entre las primeras 24 y 72 horas, por eso es tan importante seguir las indicaciones del veterinario incluso después del alta.
¿Cómo evitar el golpe de calor en perros?
La medicina preventiva es, sin duda, la mejor aliada para disfrutar de las épocas estivales sin sobresaltos. Incorporar pequeños hábitos en vuestro día a día evitará que os encontréis en una situación de riesgo.
- Asegúrate de que tu perro dispone de agua fresca y limpia en todo momento.
- No dejes nunca al animal en el interior de un coche, transportín o espacio cerrado sin supervisión, aunque sea durante pocos minutos.
- Evita los paseos, juegos intensos o ejercicio en exteriores durante las horas de más calor.
- Comprueba siempre que puede refugiarse en una zona de sombra y bien ventilada, tanto en casa como fuera.
- Evita darle de comer en las horas centrales del día, cuando la temperatura es más alta.
- Si tienes un cachorro, un perro senior, un perro braquicéfalo o un animal con alguna enfermedad previa, consulta con tu veterinario y extrema las precauciones.
ℹ️ Si quieres ampliar estos cuidados durante los meses más calurosos, te recomendamos leer nuestro post sobre cómo refrescar a un perro en verano.
Conclusión
Disfrutar del buen tiempo con tu perro es una maravilla, pero en los meses de calor no podemos bajar la guardia. El golpe de calor avanza muy rápido, así que conocer sus señales y saber cómo reaccionar puede salvarle la vida a tu peludo compañero en un momento crítico.
Recuerda que ante la más mínima duda, lo mejor es no esperar: refresca a tu mejor amigo con cuidado y acude de inmediato a profesionales. ¡Ellos se merecen que cuidemos de su salud tanto como ellos cuidan de nosotros! 🐶
Cuidar de tu perro empieza por estar atento a su día a día, pero también por contar con profesionales que te acompañen en cada etapa. En Clinicanimal ponemos a tu disposición un equipo especializado, con servicios veterinarios completos para garantizar su bienestar. Descubre nuestros planes de salud para perros y, si lo necesitas, no dudes en pedir cita para una valoración personalizada en tu clínica más cercana.
