Puede que en alguna ocasión hayas podido ver que nuestro perro cojeaba tras un paseo, una carrera, jugando con otros perros… Las causas por las que un perro pueda experimentar una cojera son numerosas y en este post vamos a analizar las más comunes, porqué se pueden deber y cómo proceder ante ellas.

Causas de la cojera

  • Presencia de cuerpo extraño en la pata. En muchas ocasiones nuestro perro anda por terrenos de diferentes tipos, y puede haberse clavado algo entre las almohadillas o pezuñas.
  • Debido a un traumatismo: una caída, un golpe contra un objeto u otro animal…
  • Padece alguna alteración o enfermedad articular. La edad del animal, el sedentarismo o incluso enfermedades como la artrosis pueden provocar cojera en nuestro mejor amigo.

Tipos de cojeras

Dentro del mundo de la veterinaria podemos dividir la cojera:

  1. Cojera dolorosa: originada por una lesión o fractura, siendo característica la presencia de dolor en mayor o menor medida.
  2. Cojera funcional: es aquella cuya causa es una malformación o alteración mecánica de las articulaciones o del sistema óseo.
  3. Neurológica: proviene de una alteración del sistema nervioso central y por lo tanto, también un mal funcionamiento musculoesquelético.

¿En qué situaciones podemos ver o reconocer una cojera?

Puede que nuestro perro se haya despertado de una siesta o una mañana cualquiera y notemos que cojea. Este tipo de cojeras se denominan “cojeras en frío” ya que cuando el animal ha comenzado a andar o a moverse, el cuerpo reacciona y con la actividad la cojera remite. Este tipo de cojeras no son alarmantes si lo hemos notado una vez puntual, pero si es intermitente y ocurre de vez en cuando o ya de forma normal, debemos estar pendientes y atentos y acudir al veterinario lo antes posible.

Si por el contrario observamos a nuestro perro cojear tras haber sufrido una caída o un golpe, puede haber una lesión grave como una fractura o incluso rotura muscular.

Por lo tanto es primordial que después de la caída acudas al veterinario con tu perro para confirmar qué tipo de lesión es. Si no tratamos a nuestro perro en el caso de que sufra una fractura, los dolores pueden aumentar a altos niveles y si no se hace a tiempo será mucho más difícil de solventar.

Pero ¿y qué pasa si tu perro cojea pero parece que no le duele? Puede ocurrir que, como anteriormente comentábamos, al levantarse después de haber estado un tiempo tumbado, tenga algún miembro entumecido o adormilado y la cojera sea síntoma del mismo. Si observamos que esta cojera no se va al tiempo de haberse levantado, palpamos la zona y notamos que no le duele, es aconsejable que acudas igualmente al veterinario.

Como hemos visto, las cojeras en nuestro perro son patologías con diversas causas por lo que, aunque creamos que una cojera es algo pasajero, debemos estar siempre alerta y acudir al veterinario para que pueda chequear su estado de salud y en caso de que la cojera sea causada por algún agente, comenzar con el tratamiento oportuno.

¿Tu perro cojea y no sabes por qué? Déjanos tu comentario o llama a tu Clinicanimal más cercana.