Es cierto que tener un perro o un gato como animal doméstico es la opción mas demandada y, además, son los que requiere más atención y cuidados. Aunque, es cierto que, los roedores domésticos son animales muy sociables y se pueden convertir en una mascota excelente para esas personas que no disponen tanto tiempo o pasan bastante tiempo fuera de casa. También incluso, es adecuado para familias con niños pequeños para que aprendan a cuidarlos con facilidad.

Cuáles son los roedores más comunes

  • Hámster: son los roedores domésticos más populares. Les gusta mucho jugar y adoran las jaulas grandes. Tienen una esperanza de vida de alrededor de unos dos años.
  • Cobaya: son muy amigables y cariñosos. Necesita mucho contacto físico y es muy dócil. Si se les cuida apropiadamente, puede vivir hasta 8 años.
  • Chinchilla: son animales muy enérgicos y más longevos que el resto de roedores domésticos, pudiendo vivir hasta unos 15 años.

Para todos estos roedores es recomendable e imprescindible, que tengan diariamente un espacio y tiempo para que puedan estar al aire libre corriendo, saltando y jugando.

Conejos

Aunque se crea que es un roedor no lo es ya que pertenecen a la familia de los lagomorfos. A diferencia de los roedores tienen dos pares de incisivos superiores de crecimiento continuo, frente al único par existente en los roedores. Son animales muy inteligentes y juguetones. Requieren una serie de cuidados específicos y, sobre todo, algo más de atención que el resto de los anteriormente comentados para evitar que muerdan objetos del hogar. La esperanza de vida puede ser de 8 a 10 años.

Cuidados esenciales

Para que nuestro roedor tenga una esperanza de vida saludable y longeva, se recomienda seguir algunos consejos:

  • Limpiar su jaula de forma habitual: es muy importante mantener una higiene de la jaula, ya que mantendremos el buen estado de su entorno y evitaremos la concentración de suciedad que puede ayudar a generar posibles enfermedades en el animal.

    La frecuencia de la limpieza dependerá del tamaño del roedor, ya que cuanto más grande más higiene necesita la jaula. Esto incluye la limpieza de la zona de comida y bebida, pero por lo general, deberemos limpiar la jaula una vez a la semana como mínimo.
  • Dependiendo de lo que utilices en la base de la jaula, ya sea viruta o algún sustrato natural, se tiene que reemplazar cada vez que se realice la limpieza de la jaula.
  • La alimentación de los roedores es diferente dependiendo de cada tipo de roedor, teniendo unas necesidades nutricionales específicas exclusivas de cada roedor. Recomendamos que a la hora de adoptar un roedor te informes previamente sobre su alimentación. Existen pequeñas golosinas o gominolas que puedes darles de vez en cuando, se debe hacer de una forma equilibrada y que sea adecuado para cada tipo de roedor.
  • Además, los roedores necesitan aporte de vitamina C en su dieta para no desarrollar escorbuto. Consulta previamente con tu veterinario para que pueda ayudarte y orientarte sobre este punto.
  • En la jaula debe de tener siempre agua fresca y limpia a su disposición, dependiendo del tipo de roedor su bebedero deberá tener alguna forma específica para facilitar su hidratación.
  • Las revisiones veterinarias son esenciales para mantener el buen estado de salud de tu mejor amigo ya que, realizando revisiones periódicas, podrás ayudar a prevenir enfermedades futuras.

Recomendamos que, además, ante cualquier duda o síntoma de un comportamiento extraño de tu roedor, consultes a tu veterinario de confianza.