Animales sangre fría

Los animales de sangre fría

Los animales de sangre fría son poiquilotermos, es decir, que adaptan la temperatura de su cuerpo según las condiciones del medio en el que se encuentran, influyendo el clima, la alimentación y las enfermedades que puedan padecer.

El aumento de la temperatura (entre 26 ºC y 32 ºC) facilita la digestión y favorece al animal durante los procesos infecciosos. La ausencia de pelo o plumas hace que su piel esté más expuesta a las radiaciones ultravioleta y a la evaporación.

Animales sangre fríaEn los meses fríos, los reptiles entran en hibernación cuando la temperatura se encuentra entre 0 ºC y 10 ºC. La bajada extrema por debajo de 0 ºC o el aumento por encima de los 45 ºC pueden provocar la muerte del animal.

De forma general, el hipotálamo controla la temperatura corporal en los reptiles. Algunas especies han desarrollado adaptaciones fisiológicas que los protegen de los cambios bruscos de temperatura, como es el caso de la tortuga laúd, los cocodrilos o las pitones, entre otros.

Una excepción es el caso de los ofidios, que mediante la evapotranspiración en reposo mantienen una temperatura algo inferior a la del medio, exceptuando las grandes especies. Así, poseen métodos fisiológicos que les permiten modificar el flujo sanguíneo dilatando o contrayendo vasos sanguíneos periféricos para regular su temperatura. Además, cuentan también con “tigmotermia”, que es la capacidad de captar calor del sustrato.

La dieta es un factor muy importante, ya que influye en el metabolismo del animal y cada especie tiene unos requerimientos especie-específicos.

Dietas para los animales de sangre fría

Cabe destacar, entre otros:

  • Tortugas terrestres:
    • 40 % de hojas y vegetales verdes (canónigos, rúcula, berza, brócoli, espinacas, apio, etc… evitando, en la medida de lo posible, las hojas de lechuga).
    • 40 % de hortalizas (zanahoria, tomate, calabaza, calabacín pimiento, etc).
    • 20 % de fruta (plátano, pera, manzana, naranja, sandía, etc).
    • Suplemento de calcio.
  • Tortugas acuáticas: la dieta debe contener vegetales de hoja, carne y pescado.
  • Iguanas verdes:
    • 60 % de hojas y vegetales verdes.
    • 25 % de legumbres y hortalizas.
    • 15 % de fruta.
    • Suplemento de calcio.

Enfermedades que pueden desarrollar los animales de sangre fría

Entre las enfermedades que pueden desarrollar, destacarían:

  • Quemaduras: todos los sistemas de calefacción son susceptibles de producir quemaduras por contacto directo con el animal o por baja temperatura ambiental, lo que provoca que el animal se sitúe demasiado cerca de la fuente de calor. Estas lesiones suelen infectarse con facilidad. El tratamiento a seguir en estos casos es el mismo que en quemaduras de segundo grado: desbridamiento de tejidos necrosados, tratamiento tópico, pomadas antibióticas y enzimas proteolíticas. Cicatrización por segunda intención con vendaje graso y, en casos muy graves, debe añadirse antibiótico por vía oral, intracelómica o cloacal.Animales sangre fría
  • Heridas por rozamiento: las lesiones se observan en el morro del animal y suelen ser consecuencia de inadaptación, falta de espacio, miedo o agresividad. Las lesiones leves cursan con inflamación y pérdida de escamas, cuyo tratamiento sería la aplicación de clorhexidina y pomadas antibióticas. En casos más graves, en los que se genera infección o fractura, se debe añadir al tratamiento antibiótico, suplementos vitamínicos e inmunomoduladores.
  • Desnutrición o falta de vitaminas: la falta de calcio o vitamina A, entre otras, puede generar estados de letargo, inflamación de parpados, debilidad ósea, etc.
  • Parásitos internos: el ambiente y la procedencia del alimento pueden desencadenar una parasitosis interna que, en muchas ocasiones, pase desapercibida. No es recomendable aportar insectos de origen desconocido, ni verduras o frutas sin lavar.
  • Problemas de muda (disecdisis): los reptiles tienen la capacidad de cambiar periódicamente su epidermis queratinizada a medida que van creciendo. En ocasiones, la falta de humedad ambiental, las infecciones o parasitosis pueden ser causa de retención de muda. En estos casos, el tratamiento a seguir son baños de agua tibia que ablanden la piel y permitan su retirada con pinzas.
  • Retención de huevos y distocia: los síntomas que podemos observar en estos casos son cambios de comportamiento, anorexia, temblores y pérdida de movilidad de extremidades posteriores. El estudio radiológico será fundamental para el diagnóstico definitivo. El tratamiento a seguir puede ser médico (oxitocina y calcio intramuscular) o quirúrgico (celiotomia).

En cualquier caso, debemos tener clara la importancia de acudir al veterinario ante cualquier sospecha de enfermedad para poder instaurar (cuanto antes) el tratamiento más adecuado.

Recordemos que estos animales son muy sensibles a los cambios y padecen estrés y alteraciones de comportamiento según el ambiente en el que se encuentren, por lo que no podemos olvidar proporcionarles un enriquecimiento ambiental que les permita desarrollar su comportamiento natural y las necesidades específicas de su especie.

Para cualquier otra cuestión, en Clinicanimal contamos con veterinarios especialistas en animales exóticos que estarán encantados de atender todas sus inquietudes.

AUTORA: Mª CRISTINA MARTÍNEZ HERRERO, de Clinicanimal JEREZ

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