Los ácidos grasos son un grupo de nutrientes que el organismo no es capaz de sintetizar, por ello se adquieren mediante la alimentación.

Principalmente, podemos diferenciar dos tipos de ácidos grasos poliinsaturados, los más importantes y que aportan grandes beneficios a nuestras mascotas son:

  • Ácidos grasos Omega 3: proceden del ácido graso alfa-linoleico (AAL) del cual derivan dos ácidos grasos primordiales; el docosahexaenoico (DHA), muy importante para el desarrollo visual, durante la gestación, en la etapa pediátrica del animal y fundamental para la regulación de funcionalidad del cerebro y su desarrollo; y el eicosapentaenoico (EPA), que posee una gran capacidad antiinflamatoria y ayuda al mantenimiento del sistema nervioso, cardiovascular e inmunológico.
    Ambos ácidos grasos están presentes en: el lino, nueces, semillas de calabaza, fitoplancton, algas… pero principalmente los encontramos en pescados grasos de agua fría como sardinas, arenque, salmón, caballa, atún o el fletán.
  • Ácidos grasos Omega 6: De él se derivan: el ácido gamma-linolénico (GLA) componente fundamental de la membrana celular y precursor de las prostaglandinas; y el ácido araquidónico (AA) básico para la metabolización de las prostaglandinas (actúan sobre el sistema nervioso, la sangre, el músculo liso y el sistema reproductor)

Con la introducción de los ácidos grasos en la alimentación de nuestras mascotas podremos ver grandes beneficios:

  • Mejora de la piel y del pelaje del animal. Ayuda también en procesos alérgicos en los que está implicado el prurito, descamación, enrojecimiento de la piel…
    También ante situaciones de estrés como quemaduras provocadas por el sol, sequedad o pérdida de elasticidad. También son unos buenos aliados para la muda de pelo.
  • Mejoran el sistema inmunitario.
  • Efecto antiinflamatorio a múltiples niveles: renal, cutáneo, articular…
  • Ayuda al desarrollo cerebral y la capacidad de aprendizaje del cachorro y actúa en la oxigenación cerebral, fundamental para animales geriátricos.
  • Disminuyen el riesgo de aparición de tumores.
  • Previenen enfermedades cardiacas.

Podemos aportar ácidos grasos a nuestras mascotas de formas diversas, están a nuestra disposición en varios formatos tales como:

  • Piensos con un aporte de ácidos grasos
  • En aceites
  • Comprimidos
  • Snacks
  • Collares de liberación retardada
  • Pipetas

Todos estos beneficios que podemos encontrar en los ácidos grasos, los convierten en un gran aliado para complementar la alimentación de nuestras mascotas y ayudar a mantenerlas sanas y fuertes.

AUTORA: Andrea Prieto (Alegra)

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