Problemas articulares en el perro y el gato: Osteoartrosis y osteoartritis

Las enfermedades articulares como la osteoatritis y la osteoatrosis suponen un problema muy común en nuestras mascotas que disminuye de forma considerable su calidad de vida. Pueden darse tanto en pacientes geriátricos como en pacientes jóvenes, y quienes la padecen sufren una limitación de movimientos que les dificulta el ejercicio físico y llevar una vida saludable y activa.

Estas alteraciones conforman un proceso patológico complejo y degenerativo de tipo crónico que afecta a las articulaciones, huesos y cartílago articular, tendones y ligamentos, y otras estructuras osteomusculares. En la osteoartrosis y en la osteoartritis se produce un daño en la superficie del cartílago que causa inflamación local y su destrucción progresiva, causando dolor y cojeras en el paciente al dificultar que la articulación realice su función con normalidad.

¿Cómo llegan los pacientes a desarrollar estos problemas articulares?

La osteoartrosis está asociada a un proceso previo, por lo que siempre es un problema secundario que se desencadena por otras lesiones anteriores, como pueden ser traumatismos o fracturas articulares, anomalías en la conformacion articular – como en el caso de la displasia de cadera o de codo y en la luxación medial de rótula- , rotura de ligamentos cruzados de la rodilla, y cualquier otra patología que afecte a las articulaciones.

Estas lesiones en la articulación desencadenan unos cambios inmunológicos y morfológicos en el cartílago que inducen la segregación de unas determinadas moléculas que son absorbidas por las células sinoviales que forman el cartílago. Así se inicia una reacción inflamatoria que aumenta el daño en el cartílago y hueso.

Todo esto genera mucho dolor en el paciente y rigidez de la articulación al aparecer formaciones óseas anómalas (osteofitos). Además, la rigidez y el dolor dificultan el movimiento normal, lo que acaba resultando en cojera cuando evitan cargar peso sobre la extremidad afectada. Con el tiempo, se desarrolla una hipersensibilidad al dolor, ya que cada vez le duele más y nuestra mascota acaba cambiando su comportamiento habitual. El dolor de un animal con osteoartritis suele manifestarse en forma de picos intermitentes, con periodos en los que se puede estabilizar pero en el siguiente episodio el dolor será mayor que en el periodo anterior.

¿Cómo podemos detectar la osteoartritis?

Debemos estar alerta ante cualquier dificultad en el animal para realizar ciertos movimientos cotidianos como por ejemplo subir o bajar escaleras, levantarse, saltar, correr o subirse al coche. Cuando ya hay una cojera evidente, ésta suele manifestarse al iniciar el movimiento como una cojera «en frío» , sobretodo por las mañanas cuando nuestra mascota lleva tiempo sin moverse. En muchas ocasiones también mostrarán dolor al tocarles la zona afectada, evitan la manipulación de la extremidad dolorida y a menudo se quejan e incluso pueden llegar a mostrar agresividad cuando el dolor es muy intenso.

Ante la presencia de cualquiera de estos signos cabe la sospecha de que nuestra mascota sufra un cuadro de osteoartritis, por lo que será necesario acudir a consulta. El equipo veterinario de Clinicanimal podrá examinar al paciente y detectar cambios osteoarticulares como pueden ser el engrosamiento e hinchazón de la articulación lesionada, la sensación de chasquidos o crepitación al palpar y la presencia de dolor.

Es necesario un estudio exhaustivo de cada caso, basado en una buena exploración del aparato locomotor y en la realización de pruebas complentarias como radiografías, gracias a las cuales podremos localizar anomalías que afecten a la articulación y conocer el estado de la misma.
En muchos casos, serán también necesarias otras pruebas diagnósticas complementarias, como hemograma y bioquímica sanguíneas, citología y cultivo de muestras de líquido sinovial, o artroscopia entre otras, para completar el diagnóstico e instaurar el tratamiento adecuado.

Buenas noticias, el tratamiento mejora mucho la calidad de vida.

El manejo terapéutico de esta enfermedad debe ser multimodal, combinando diferentes estrategias para conseguir un abordaje integral del problema.
Los objetivos principales en el manejo terapéutico de la osteoatritis son :
⁃ Reducir al maximo la sintomatología, ya que el tratamiento siempre es paliativo sabiendo que nunca obtendremos la curación del paciente al tratarse de un proceso crónico e irreversible.
⁃ Retrasar y disminuir la intensidad de los cambios articulares, intentando así frenar la osteoartritis.

Debemos tener en cuenta que es un proceso degenerativo, donde el objetivo a perseguir será mantener un buen control del dolor para conseguir una mejoría en la calidad de vida de nuestra mascota y minimizar el dolor y la cojera. El ejercicio moderado como caminar en paseos suaves, y la fisioterapia en combinación con el tratamiento médico, son muy beneficiosas en los pacientes que sufren osteoartritis. A menudo estos animales presentan sobrepeso, por lo que el control de la ingesta calórica aportando una dieta adecuada junto con la práctica de ejercicio de forma rutinaria son esenciales para la mejora clínica.

Es importante establecer un manejo dietético adecuado y unos hábitos saludables como los siguientes:
Control del peso, idealmente los animales que sufren osteoartritis se benefician de tener una condicion corporal por debajo de su peso ideal.
Control del ejercicio, como caminar y nadar, evitando movimientos bruscos y excesivos que supongan sobresfuerzo.
Dieta específica, con alto contenido en fibra y bajo aporte calórico para mantener un buen control del peso.
⁃ También son útiles los suplementos nutricionales como los condroprotectores o protectores del cartílago (glucosamina y condroitín sulfato), los ácidos grasos poliinsaturados omega -3 (EPA y DHA) y los antioxidantes.

No obstante para un adecuado control del dolor debemos complementar el manejo dietético y la rutina con un tratamiento médico que se basa fundamentalmente en el uso a largo plazo de fármacos antiinflamatorios no esteroideos ( AINEs), mínimo por un mes, con fármacos de última generación que suelen tener muy pocos efectos adversos.

La rehabilitacion y la fisioterapia ayudan a reducir la inflamación de los tejidos blandos periarticulares con la consiguiente reducción de la sensación de dolor. Además mejoran la movilidad articular, corrigen las contracturas musculares asociadas y mejoran el tono muscular. La osteoartrosis hace que la articulación se quede rígida no sólo por los cambios estructurales de cartilago y hueso sino también por la presencia de dolor en el paciente, que hace que cada vez se mueva menos.

Una vez mas, desde Clinicanimal os invitamos a acudir a nuestros centros en caso de que vuestra mascota presente cualquier anomalía para instaurar un tratamiento eficaz, y con vuestra ayuda, conseguir que nuestros peludos tengan una mejor calidad de vida y podamos disfrutar de ellos sanos y felices por mucho tiempo.

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