Los parásitos externos como las pulgas, garrapatas, mosquitos y ácaros, causan graves enfermedades en perros y gatos de todo el mundo, además de constitur un problema emergente de salud pública al causar enfermedades transmisibles a las personas.

Con el fin de preservar un buen estado de salud de nuestras mascotas, es muy importante tener un riguroso control frente a los parásitos externos durante todo el año, ya que estos molestos insectos y artrópodos viven de forma permanente en nuestro clima, siendo éste más favorable para su desarrollo en determinadas épocas del año.

Las parasitosis externas son causantes de serios problemas, a veces visibles como los dermatológicos, que a menudo causan picor, inflamación y enrojecimiento de la piel, pero también predisponen a infecciones secundarias con síntomas menos evidentes y pueden transmitir graves enfermedades infecciosas o sistémicas.

Los ácaros son unos arácnidos que infectan la piel causando distintos tipos de sarnas que afectan a perros, gatos y personas, principalmente en individuos jóvenes o inmunodeprimidos, y pueden manifestarse de forma variable causando distintos tipos de alteraciones como lesiones alopécicas, picor intenso o descamación de la piel. Además, provocan cuadros agudos de otitis externa, que podemos detectar por un rascado intenso, ladeo de la cabeza, excesiva producción de un cerumen oscuro y dolor.

Las pulgas son parásitos muy frecuentes en todo el mundo, cuya picadura produce un intenso picor en el paciente, haciendo que se rasque o mordisquee de forma compulsiva. Esta situación desencadena lesiones secundarias por autotraumatismos, además de la conocida y molesta dermatitis alérgica. La pulga es un parásito transmisor de bacterianas u otros parásitos, como la Bartonella que causa la “enfermedad por arañazo de gato” o el Dipylidium, un gusano intestinal que podemos encontrar en las heces, de aspecto similar a un grano de arroz, y que produce un intenso picor en el ano cuando es eliminado al defecar, haciendo que los animales arrastren la parte trasera por el suelo.

La picadura de garrapata puede causar en perros, gatos y personas infección por otros microorganismos que desencadenan enfermedades graves. Entre otros, Anaplasma, Erlichia, Babesia o Rickettsia afectan a la sangre y sus componentes, produciendo apatía, anorexia unida a la pérdida de peso, fiebre y anemia.

En cuanto a los mosquitos y flebotomos, causan enfermedades crónicas como la Leishmaniosis, presente en todo el territorio nacional, siendo ciertas zonas de mayor riesgo. Afecta fundamentalmente a perros pero también puede darse en gatos y personas. La dirofilariosis o “enfermedad del gusano del corazón” es una patología infecciosa muy frecuente en el litoral mediterráneo y ciertas zonas localizadas del interior peninsular. Este parásito es transmitido por la picadura de un tipo de mosquito que suele vivir en zonas costeras, causando adelgazamiento y apatía, problemas respiratorios , alteraciones cardiovasculares y anemia.

EN LUCHA CONTRA LOS PARÁSITOS

Por todo lo anteriormente explicado, la mejor manera de proteger a nuestras mascotas es mediante la prevención, evitando que los parásitos lleguen a mantener contacto con ellas. Para tal fin, es esencial el uso de antiparasitarios externos, insecticidas y repelentes de mosquitos, en cualquier época del año. Debemos también atender el tratamiento del ambiente y el entorno como parte de un control integral, así como tomar precauciones en nuestros hábitos de paseo evitando las zonas y horas de mayor actividad de los parásitos.

Actualmente disponemos de diversas opciones de tratamiento en el mercado que se adaptan a las distintas necesidades según el paciente y su estilo de vida:

✓ Collares antiparasitarios, de larga durancion , unos 6 – 8 meses, para perros y gatos.
✓ “Pipetas” o “spot-on”, que se aplican en forma de gotas sobre la piel del animal y confieren una protección de unas 4 semanas.
✓ Comprimidos orales, de administración mensual, muy útiles cuando no están indicados los tratamientos tópicos y frente a ácaros productores de sarnas, pulgas y garrapatas.
✓ Sprays, muy útiles en animales de edad temprana o pequeño tamaño corporal.
✓ Champús antiparasitarios de uso frecuente.

En Clinicanimal somos conscientes no sólo de la gravedad de los problemas que acarrean los parásitos externos, sino ademas de las enfermedades secundarias que transmiten. Por esta razón, ofrecemos asesoramiento completo para mantener a nuestros animales libres de estos molestos parásitos y preservar su salud. Nuestro equipo de veterinarios dispone de las herramientas y productos necesarios para diagnosticar, tratar y erradicar las enfermedades parasitarias que de forma potencial pueden perjudicar a nuestras mascotas.

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