Cuando decidimos contar con un animal en casa para que forme parte de nuestra familia y brindarle nuestras atenciones y cuidados, o cuando decidimos colaborar con parte de nuestros recursos para atender sus necesidades, contamos con posibilidades como la adopción y el apadrinamiento que hoy os explicamos, a la vez que os animamos, para que cada vez más animales puedan estar atendidos.

El apadrinamiento

Hay que tener en cuenta que hay muchas protectoras de animales que en algunos casos y momentos llegan a estar saturadas por el gran número de animales que están a su cargo.

En este caso, si no tenemos la oportunidad de tener al animal en nuestra casa, tenemos la opción de apadrinarlo.

¿Y qué significa apadrinar un animal?

El apadrinamiento implica que la persona interesada se haga cargo de parte del gasto originado de su cuidado en el Centro, cubriendo por ejemplo sus necesidades básicas de manutención y asistencia veterinaria.

Es una opción ideal para aquellas personas que, por falta de tiempo u otras limitaciones, no pueden disfrutar de un animal en casa.

Además, no sólo supone contribuir a sus gastos de mantenimiento, cuidados y tratamientos, sino que permite que podamos disfrutar del animal con visitas y paseos creando un importante vínculo. No obstante, no sólo nos referimos a perros o gatos, sino que pueden apadrinarse muchos tipos de animales.

Si esta es la opción elegida, el apadrinamiento se puede realizar directamente por internet en algunas protectoras indicando los datos del padrino, una cantidad a aportar y forma de pago de la manutención. Desde el momento en el que firmas los papeles, eres el dueño de este animal y todo lo que tenga que ver con él pasa directamente a ser tu responsabilidad.

Si en algún momento tu situación cambia y reúnes las condiciones idóneas, puedes dar el paso de adoptar al animal, y que así pase a convivir contigo.

En definitiva, al apadrinar un animal abandonado estás contribuyendo a salvar su vida y, además, ayudas a las protectoras y refugios.

La adopción

Adoptamos un animal cuando tenemos en nuestra casa las condiciones necesarias, así como los recursos y el tiempo, para darle una vida digna a la que queremos que sea nuestra mascota.

Hay muchos animales que buscan un hogar tras ser abandonados por sus anteriores dueños, y muchas son las personas que ante la gran cantidad de animales que hay en refugios o perreras deciden echar una mano apoyando a cuidar a estos animales.

Pero tampoco podemos olvidar que adoptar un animal conlleva una gran responsabilidad, por lo que nunca debemos dar el paso si no estamos totalmente seguros de ello.

Para iniciar el proceso, lo primero es conocer alguna Asociación, Protectora o Fundación. Si no es el caso, no hay que preocuparse ya que existen buscadores y webs que se encargan de recopilar estas entidades para mostrarnos los distintos animales, por raza, edad, tamaño… que se encuentran en posible adopción.

Para poder adoptar vamos a tener que cumplir una serie de requisitos mínimos tales como:

  • Ser mayor de edad
  • Acreditar la propiedad de la vivienda o el permiso del dueño de tu domicilio en caso de estar de alquiler
  • Cumplimentar el contrato de adopción: Con la firma de este escrito te comprometes a cuidar de tu mascota y a mantenerla en unas condiciones óptimas, así como dotarle de todos los cuidados veterinarios que sean necesarios
  • Abonar las tasas: pueden diferir de cada centro, pero generalmente el precio suele rondar los 100 y 200 euros. Las tasas se pagan para cubrir los costes veterinarios de las protectoras: microchip, vacunas, desparasitación externa e interna, test de enfermedades (Ej: FIV/FeLV en gatos)…etc.
  • Seguimiento previo y posterior: Los miembros de la protectora se suelen asegurar de que las condiciones de la casa son las idóneas y se adaptan a las necesidades del perro, así como a los miembros de la familia. Además, podrán hacer un seguimiento posterior para ver cómo se va adaptando al hogar y si estás siendo fiel a las necesidades que este requiere.

¿Hemos resuelto tus dudas? Adoptar o apadrinar un animal es uno de los servicios más bonitos y generosos que como seres humanos podemos hacer con quienes, desde el mundo animal, más lo necesitan y esperan de nosotros.