¿Qué es?

La piómetra es una infección del útero que puede afectar a perras y gatas maduras sexualmente y no castradas, a hembras jóvenes si han sido sometidas a un tratamiento hormonal o incluso a hembras castradas si hubiera quedado algún remanente ovárico.

Es la afección uterina más común una vez han alcanzado la madurez sexual, y puede llegar a suponer un verdadero riesgo para su vida, además de comprometer su potencial reproductivo.

¿Cómo se origina?

Es de origen hormonal, en concreto dependiente de la progesterona, y que además, se complica con una infección bacteriana.

Profundicemos más… después del celo que en términos veterinarios englobaría dos fases del ciclo estral de la perra, el proestro y el estro, viene la siguiente fase que es el diestro, durante esta fase los ovarios producen altos niveles de progesterona para preparar el organismo para una posible gestación, inhibiendo la musculatura del útero, cerrando el cuello uterino, disminuyendo la respuesta leucocitaria e induciendo una elevada secreción glandular en el útero, esto da lugar a una acumulación de secreciones que no pueden ser eliminadas y que además, debido a la disminución de la respuesta inmune forma un caldo de cultivo ideal para bacterias que acaban originando una infección.

Estas bacterias proceden principalmente de la vagina o de las heces (E. coli y otras) y se suelen introducir durante el celo aprovechando que el cuello uterino está más abierto.

¿Qué tipos hay de piómetra?

El cuello uterino puede permanecer cerrado o abrirse y daría lugar a:

  • Piómetra cerrada: no hay secreción, se produce una acumulación uterina y consiguiente distensión abdominal. Los signos asociados suelen ser más graves.
  • Piómetra abierta: el cuello uterino está abierto y se observa descarga vulvar con sangre y/o pus. La descarga puede ser continua o intermitente. Suele ser más fácil de detectar.

¿Qué ocurre si no se trata?

Si es de presentación aguda (rápida evolución), la infección puede pasar a la sangre produciendo una muerte rápida y si es subaguda o crónica (evolución lenta) puede acabar causando una insuficiencia renal que suele ser la principal causa de muerte en estos casos.

¿Qué signos podrían indicar una posible piómetra?

Si detectas que tu perra o gata se encuentra cansada, come menos, tiene el abdomen distendido y bebe más y orina más, no dudes en acudir a tu veterinario para que haga un correcto diagnóstico y tratamiento.

 Tratamiento:

  • Quirúrgico: consiste en castrar a la hembra extrayendo ovarios y útero, solucionaría el problema de forma definitiva.
  • Tratamiento médico: tarda más en hacer efecto por lo que el veterinario debe hacer un estudio individual para ver si en función del deseo de que siga siendo una reproductora y la gravedad del cuadro es aconsejable o no. Se debe tener en cuenta además que las bacterias como E. Coli pueden producir toxinas que con el tratamiento antibiótico liberan de forma masiva.

PIDE CITA PARA TU CLÍNICA MAS CERCANA:

Ante cualquier síntoma, acude a tu veterinario para que pueda revisar su estado de salud y comprobar que todo está bien.

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