La leishmaniosis puede ser mortal si se detecta en fases avanzadas. La prevención y los controles veterinarios marcan la diferencia.
¿Qué es la leishmaniosis?
La leishmaniosis es una enfermedad crónica grave causada por un parásito que se transmite a través de la picadura de un insecto llamado flebótomo. Afecta principalmente a los perros y puede provocar problemas de salud importantes si no se detecta y controla a tiempo.
Tras la infección, el parásito puede permanecer en el organismo durante meses o incluso años sin mostrar síntomas, lo que hace especialmente importante la detección precoz mediante revisiones veterinarias periódicas.
En fases avanzadas, la enfermedad puede afectar a órganos vitales como los riñones.
¿Cómo se transmite la leishmaniosis?

La transmisión se produce principalmente a través de la picadura del flebótomo, un pequeño insecto parecido al mosquito.
Es importante saber que:
- No se transmite directamente entre perros.
- El riesgo aumenta en épocas de calor y en zonas endémicas.
- Los flebótomos suelen estar más activos al amanecer y al atardecer.
La leishmaniosis puede avanzar de forma silenciosa. Detectarla a tiempo es clave para proteger su salud.
Síntomas más frecuentes
Los síntomas pueden aparecer meses o incluso años después de la infección. Algunos de los signos más frecuentes incluyen:
Pérdida de peso y apatía
Lesiones cutáneas o heridas que no cicatrizan
Caída del pelo, especialmente alrededor de ojos y orejas
Crecimiento anormal de las uñas
Inflamación de ganglios
Problemas renales en fases avanzadas
¿Se puede prevenir?

Sí. La prevención es fundamental y se basa en la combinación de varias medidas:
- Uso de collares o pipetas repelentes frente al flebótomo.
- Vacunación, siempre bajo recomendación veterinaria.
- Evitar paseos al amanecer y atardecer en zonas de riesgo.
🚨 IMPORTANTE. La vacuna no sustituye los repelentes ni la prevención. La mejor protección frente a la leishmaniosis combina vacunación, medidas preventivas y controles veterinarios.
Diagnóstico precoz de la leishmaniosis
La leishmaniosis puede avanzar durante meses sin mostrar síntomas claros. Por eso, el diagnóstico precoz es fundamental para proteger la salud del perro y comenzar el tratamiento lo antes posible.
En Clinicanimal ofrecemos un servicio de control de la leishmaniasis orientado a detectar la enfermedad de forma temprana:
1
Evaluación veterinaria y valoración del riesgo
El veterinario realiza una revisión general del perro y analiza factores que pueden aumentar el riesgo de exposición, como la zona donde vive, si pasa mucho tiempo al aire libre o si viaja a áreas donde la enfermedad es más frecuente.
2
Realización de un test rápido de detección
Existen test sanguíneos rápidos que permiten detectar anticuerpos frente al parásito de la leishmaniosis en pocos minutos. Estas pruebas pueden realizarse incluso cuando el animal todavía no presenta síntomas visibles.
3
Pruebas complementarias si es necesario
Si el test resulta positivo o existen sospechas clínicas, el veterinario puede solicitar análisis adicionales para evaluar el estado general del perro y comprobar si la enfermedad está afectando a órganos como los riñones.
Incluso si el resultado es negativo, se recomienda realizar controles periódicos, especialmente en zonas donde la leishmaniosis es más frecuente. Esto permite detectar la enfermedad en fases tempranas y actuar rápidamente.
¿Qué ocurre si un perro da positivo en leishmaniosis?
La leishmaniosis no tiene cura definitiva, pero sí puede controlarse con tratamiento y seguimiento veterinario.
Con el tratamiento adecuado:
- Se controla la progresión de la enfermedad.
- Se reducen los síntomas.
- El perro puede mantener una buena calidad de vida.
La leishmaniosis puede prevenirse y controlarse si se actúa a tiempo. Si tu perro vive en una zona de riesgo, pasa tiempo al aire libre o nunca se ha realizado un test de detección, es recomendable acudir a una revisión.
