La esterilización en mascotas es una operación bastante común que consiste en extraer los órganos reproductores de nuestro animal. En el caso del macho, se extirpan los testículos, mientras que en el caso de la hembra, además de los ovarios también se puede extirpar el útero (en hembras existen las dos opciones: ovariectomía, que es la extirpación únicamente de los ovarios y ovariohisterectomía, que consiste en la extirpación de ovarios y útero). En contra de lo que se pueda pensar, se trata de una intervención bastante sencilla y muy practicada. Cada vez son más las personas que recurren a ella, ya que así evitan una gran variedad de posibles problemas de salud.

Normalmente se diferencia entre esterilización (que suele ser química y no implica extirpación de órganos) y castración (extirpación de órganos), pero de forma coloquial se emplea esterilización para referirse a la castración. y es una intervención que además de mejorar la calidad de vida física y psicológica de nuestro animal contribuye a un control efectivo de la natalidad, evitando así los terribles abandonos y la sobrecarga en las protectoras de animales. Lo aconsejable es llevar a cabo esta operación cuando nuestra mascota alcanza su madurez sexual, a los 6 o 7 meses de edad.

Como decíamos, la esterilización es una acción fundamentalmente preventiva que está directamente relacionada con la protección y el bienestar animal, alejando de perros y gatos la posibilidad de sufrir determinadas enfermedades futuras.

¿Cuáles son sus beneficios?

Por ejemplo, en las hembras contribuye a prevenir infecciones urinarias, cáncer de mama y matriz, infecciones bacterianas de útero, transmisión de leucemia o inmunodeficiencia en gatas, además de eliminar el celo y sus secreciones sanguinolentas, evitar fugas y los embarazos psicológicos y/o no deseados, o evitar malos olores.
En los machos, previene el cáncer testicular, tumores prostáticos, tumores anales y enfermedades contagiosas como la leucemia o la inmunodeficiencia felina, entre otros.

¿Y si no la llevamos a cabo?

En perros macho, en algunos casos, cuando no están esterilizados tienden a buscar pareja para realizar la monta (tienden a montar objetos o incluso personas), mostrando una actitud más dominante o territorial, buscando hembras durante los paseos (pueden llegar a escaparse), marcando el territorio… etc.

En las perras, hay que tener en cuenta que el celo se produce aproximadamente cada 6-9 meses (dependiendo de la raza), con una duración aproximada de tres semanas, por lo que durante todo ese tiempo tendremos que prestar una atención especial a los perros de nuestra zona. De igual forma, hay que ser consciente de la responsabilidad que conlleva el hacerse cargo de posibles crías en caso de embarazo, por su alto coste y el esfuerzo que implica.

En definitiva, la esterilización es una práctica bastante recomendable y responsable por nuestra parte con beneficios para nuestra mascota, porque mejoramos su salud física y psicológica, y para la sociedad porque con el control de la natalidad disminuirán los abandonos y el gasto público de gestión a través de protectoras, refugios y centros de acogida.