En general, la llegada de la primavera siempre nos causa alegría: el buen tiempo, los paseos al aire libre, las excursiones al campo los fines de semana… Sin embargo, tanto para los humanos como para nuestras mascotas, la primavera también tiene una cara b, y son las alergias.

Según diversos informes veterinarios, uno de cada siete perros sufre algún tipo de cuadro alérgico, y por desgracia estos se intensifican en primavera. Otros estudios indican que las alergias primaverales suelen producirse sobre todo en perros que tienen más de un año de edad y más intensamente en los de pieles claras.

Entre todas las alergias, una de las más difíciles de controlar es la alergia al polen, ya que está en el aire y nuestros animales siempre están deseando salir al exterior…

Las alergias se producen cuando el perro o el gato entra en contacto con algún tipo de alérgeno (polen, polvo, esporas del moho…), lo que provoca que aparezcan los síntomas.

Tipos de alergias según los síntomas:

Alergias cutáneas:
  • Son las más usuales, hasta el punto de que alrededor de 20 millones de mascotas sufren durante su vida algún tipo de problema en la piel, muchos de ellos causados por alérgenos. Los síntomas que se presentan suelen ser picores intensos, enrojecimiento de la piel y los ojos, pérdida del pelo… aunque a veces estos mismos síntomas en la piel pueden estar producidos también por la picadura de alguna pulga o insecto.
  • En el caso de las alergias cutáneas, la mascota reacciona rascándose, lo que con frecuencia le produce irritaciones en la piel de la zona afectada, llegando a producirse heridas, infecciones e incluso calvas en el pelaje.
  • Otro síntoma típico de la alergia primaveral es el lagrimeo y la conjuntivitis e inflamación de los ojos.
Alergias respiratorias:
  • Se producen en nuestras mascotas por reacción al polen y a las gramíneas, y los síntomas que provocan suelen ser estornudos frecuentes, laringitis o tos recurrente, llegando a inflamarles la garganta y hacerles roncar cuando duermen.
Alergias digestivas:
  • Estas son a veces difíciles de diagnosticar, pues a menudo se confunden con alergias alimentarias por la similitud de los síntomas, que suelen ser vómitos y diarreas, pérdida de apetito y de ánimo, disminución de peso y de las ganas de jugar

En la mayoría de los casos, y en los casos de alergias cutáneas y/o respiratorias, una de las posibles soluciones temporales con la que podemos contrarrestar los molestos síntomas de la alergia es bañando a nuestro perro para eliminar los restos de polen de su pelo, y limpiando frecuentemente las patas y almohadillas de perros y gastos y siempre bajo recomendación de nuestro veterinario.

Para las alergias digestivas, consulta con tu veterinario qué dieta es la que mejor se adecúa a sus necesidades tras haber realizado una serie de pruebas previas y conocer con más detalle el tipo de alergia digestiva que padece.

 

¿Cómo prevenir o suavizar los síntomas de las alergias primaverales?

  • Limpiar las patas de nuestras mascotas con cierta frecuencia, sobre todo al volver de su paseo, deteniéndonos en las almohadillas y entre los dedos.
  • Llevarlos siempre con collar antiparasitario, reforzado con pipetas que previenen de picaduras de garrapatas y pulgas.
  • Bañarlos con más frecuencia de lo que lo hacemos el resto del año, para eliminar de su pelo los restos de polen y otras sustancias alergénicas de las plantas.
  • Visitar al veterinario si vemos que se frotan más de lo habitual contra cortinas, alfombras o el sofá, o si tienen marcas de haberse rascado con las pezuñas produciéndose algún arañazo o herida. El veterinario podrá hacerle pruebas para determinar a qué sustancias concretas es alérgica nuestra mascota.