Trudi es una preciosa pastor alemán de 6 años que acude a consulta el pasado mes de abril porque sus propietarios habían notado que se lamía excesivamente la zona perianal y desprendía un olor desagradable. Debido a que Trudi manifestaba dolor, procedimos a realizar la exploración bajo sedación. Nos encontramos con múltiples trayectos fistulosos, abarcando toda la circunferencia del ano, así como una dermatitis húmeda y secreción sanguinopurulenta. Procedimos a rasurar todo el pelo de la zona dañada para favorecer la aireación así como limpiar y desinfectar la zona.

Teniendo en cuenta la raza, edad, sintomatología y los hallazgos clínicos durante la exploración el diagnóstico de Trudi fue una fístula perianal.

La fístula perianal es un trastorno autoinmune, que aunque puede presentarse en cualquier raza, es el Pastor Alemán la más predispuesta. Suele afectar a perros de entre 4 y 7 años de edad, causando síntomas tales como dolor o dificultad para defecar (estreñimiento), diarrea, pérdida de peso y secreción perianal purulenta que causa mal olor.

Es una patología de curso crónico en la que un diagnóstico precoz así como el inicio del tratamiento de forma temprana son los puntos clave para alcanzar la remisión de la enfermedad, aunque es frecuente la aparición de brotes a lo largo de la vida del paciente.

En el caso de Trudi comenzamos de inmediato un tratamiento basado en: manejo dietético (alimentación hipoalergénica) en combinación con inmunoterapia y uso de antibiótico para tratar la infección secundaria.

Dividimos el tratamiento en dos fases. En la primera, el objetivo fue logar la remisión completa de los signos clínicos para lo que hicieron falta varias semanas de medicación y controles semanales. Alcanzamos el objetivo pasados unos 4-5 meses, lo cual no habría sido posible sin la paciencia y colaboración de Trudi unida a la implicación de su familia que cumplieron con todas nuestras indicaciones y no fallaron a ninguna revisión.

Actualmente nos encontramos en la segunda fase, en la que el objetivo es continuar manteniendo la enfermedad controlada.

En las 2 fotografías puede observarse la evolución de la zona perianal desde el momento del diagnóstico (abril 2019) y la actualidad (enero 2020)

A día de hoy nos alegra poder contaros que Trudi se mantiene sin síntomas desde hace 3 meses sin ninguna medicación y con una deliciosa dieta hipoalergénica, aunque nos seguimos viendo mensualmente para su revisión, además de llenarla de mimos y chuches.

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