Mascota del mes: Alfa

Nuestra paciente se llama Alfa, es una perra de raza pastor Belga y de tres años de edad. Ha vivido desde que era pequeña en la finca familiar.

Hace unas semanas su dueña empezó a notar que Alfa estaba más apática, que estaba perdiendo peso, su apetito había disminuido y tenía problemas en el pelo y la piel.

En la consulta, vemos que presenta alopecia periocular, lesiones ulcerativas en la mucosa oral, dermatitis exfoliativa acompañada de alopecia en diversas zonas del tronco y alopecia en la zona de las orejas y hocico.

Además, se puede observar que presenta un pelo sin brillo, seco y quebradizo.
Tras ver esta sintomatología y comentarnos su dueña que es un perro que vive en exterior y que no siempre han cumplido con la desparasitación preventiva, decidimos hacer un test rápido para confirmar o descartar leishmania.

Hay que recordar que la leishmaniosis canina se trata de una enfermedad infecciosa causada por un parásito denominado Leishmania infantum.

¿Cómo se puede transmitir a nuestras mascotas? Se transmite a través de la picadura de un insecto(mosquito) denominado flebotomo.


Los síntomas que pueden presentar son muy variables: genéricos (pérdida de peso, fiebre, letargia…), cutáneos (dermatitis ulcerativas, exfoliativas, alopecia…), oculares, articulares… Por esto es muy importante siempre tenerlo en cuenta a la hora de examinar a nuestros pacientes.
El resultado que obtenemos en el test de Alfa es positivo a leishmania.

El siguiente paso, es enviar una muestra sanguínea al laboratorio para poder obtener toda la información necesaria que nos permita instaurar un tratamiento eficaz y mejorar todos los síntomas.

Con el tratamiento adecuado, Alfa comenzó a mejorar: comía más, fue ganando peso, estaba más activa y sus síntomas cutáneos empezaron a remitir.

Es muy importante realizar controles periódicos puesto que se trata de una enfermedad crónica y hay que controlar que va evolucionando de forma favorable.

Por último, desde Clinicanimal queremos ofreceros algunos consejos para la prevención de esta enfermedad:
– Aplicación periódica de antiparasitarios externos que actúan como repelentes (collares, pipetas)
– Evitar que los perros duerman en el exterior
– Evitar paseos en las horas de máxima actividad del flebotomo (del anochecer al amanecer)
– Uso de mosquiteras
– Uso de otros productos como leisguard o la vacunación que nos refuerza la respuesta inmune celular y disminuye el riesgo a desarrollar leishmaniosis clínica.

Y como siempre, ante cualquier duda, nuestros veterinarios estarán encantados de asesorarte.

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