Clinicanimal Mascota semana

Mascota de la semana: Orass

Orass es un gato común europeo castrado de 15 años. Fue adoptado por su propietaria cuando apenas tenía 2 meses de edad y siempre ha sido como uno más de la familia. Desde los 9 años, aunque estaba muy bien, acudía a su cita con el veterinario para el chequeo geriátrico anual. Pasaban los años y se mantenía en muy buena forma y, aunque su vida era más tranquila y ya no jugaba, ni corría, ni saltaba como antes; disfrutaba de sus siestas al sol en la terraza, de los mimos y de la compañía de su amiga Nana (la gata común con la que convive).

Hace unos 6 meses, Orass se cayó del sofá y le costaba moverse, estaba triste por el dolor y no tenía apetito. Le realizamos una exploración completa y una radiografía de columna en la que observamos espondilosis. Se trata de un proceso degenerativo lento que suele afectar principalmente a la zona lumbosacra o toracolumbar de la columna vertebral y es frecuente en edades avanzadas. Inicialmente se trata de un proceso asintomático, una lesión posterior producida por un traumatismo como le ha pasado a Orass, puede producir un roce en los músculos y ligamentos adyacentes causando: dolor, rigidez, encorvamiento, dificultad para moverse… Le administramos tratamiento analgésico y antinflamatorio y suplementamos la alimentación con condroprotectores. Mejoró su situación: comía con apetito y, aunque ya no era tan ágil, no podía asearse bien y ya no se subía al sofá, sí que podía desplazarse y llevar una vida normal. Decidimos continuar con el antinflamatorio de forma crónica ajustando la dosis al mínimo, ya que si parábamos el tratamiento veíamos que su calidad de vida empeoraba debido al dolor. Después de 30 días con condroprotectores diarios pasamos a días alternos y programamos una revisión a los 4 meses para analítica completa, ya que es importante controlar al paciente que recibe medicación crónica.

Estas navidades Orass acudió a su cita de control. La propietaria nos comenta que aunque come con mucho apetito ha perdido peso. Sigue moviéndose con dificultad y sin subirse al sofá, aunque nunca se queja. Han tenido que ponerle una bandeja adicional más cerca de su cama ya que se orinaba a veces en el salón y lo achacaban a que le costaba llegar al arenero. En la consulta lo primero que observamos la mala calidad del pelaje y que, efectivamente, ha perdido peso y mucha masa muscular, sobre todo de las extremidades posteriores. Le cuesta caminar debido a la debilidad del tercio posterior y mantiene una postura plantígrada. También, descubrimos que está orinando mucho y bebiendo más de lo que debería. Todos estos signos nos hacen sospechar de Diabetes, que se confirma con la analítica sanguínea en ayuno. Todos los parámetros sanguíneos están dentro de la normalidad excepto los niveles de glucosa en sangre, que están muy por encima de los valores normales en los gatos. Teniendo ya un diagnóstico claro es muy importante empezar cuanto antes el tratamiento ya que la hiperglucemia crónica puede ser mortal si no se trata adecuadamente. La clave para un buen manejo de esta enfermedad va a ser la disponibilidad del propietario y su implicación. Va a ser necesaria una buena pauta de alimentación e inyecciones de insulina cada 12h, todos los días, y aunque en algunos gatos se llega a conseguir una remisión, en la mayoría de los casos el tratamiento va a ser de por vida.

Orass ha empezado su tratamiento, primero con una dosis baja que hemos ido ajustando en función de los controles de glucemia que vamos realizando cada 8-10 días. Hemos tenido que ir subiendo la dosis de insulina, pero esperamos encontrar pronto la dosis que le permita mantener unos valores de glucosa en sangre más adecuados. Poco a poco la mayoría de los signos asociados a la enfermedad como la poliuria, polidipsia, polifagia y pérdida de peso deberían ir normalizándose. La postura plantígrada que presenta Orass es debido a la neuropatía derivada de la diabetes y, en algunos casos, controlando la enfermedad se puede llegar a resolver.

Muchas veces llegan a consulta pacientes geriátricos como Orass, con signos de enfermedad que el propietario pasa por alto debido a que los achaca a algo normal de la edad y no le da mucha importancia mientras el animal no se queje ni deje de comer o hacer sus necesidades correctamente. Y es importante controlar periódicamente a estos “abuelitos” ya que estos signos pueden ser indicios de una enfermedad o proceso que, poco a poco, va a afectar a su calidad de vida. No olvidemos por lo tanto la importancia de los chequeos geriátricos de nuestros compañeros.

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