Mascota de la semana: Jara

Os presentamos a “Jara”, es una perrita caniche y de casi 12 años, pero con mucha vitalidad a cuya hermana “Mia” mucho más joven que ella, la trae agotada de tanta plenitud. Jara y Mia son afortunadas por contar con una mami humana como Maite, fiel a Tiendanimal y a su peluquería desde hace muchos años.

En noviembre pasado, se presentó en el consultorio de Artea, porque la notaba más apagada de lo normal, presentaba falta de apetito, así como una bajada de peso en poco tiempo, su preocupación era su dentadura ya que presentaba mucha acumulación de sarro, detritus y un mal olor.

Propusimos hacer una analítica geriátrica como prequirúrgico necesario para la limpieza de boca, ya que se realiza bajo anestesia general, pero en la recopilación de información nos llamó la atención que había aumentado notablemente la ingesta de agua y volumen de orina, así como en la exploración presentaba ulceraciones en su mucosa oral con un olor amargo.

Los resultados al día siguiente nos pusieron sobre la mesa una realidad muy distinta, “Jara” no comía porque se encontraba en síndrome urémico, en una enfermedad renal crónica degenerativa, con unos valores de creatina más allá del Estadio IV.

Esta enfermedad bastante habitual en nuestros perros mayores se puede diagnosticar antes y ralentizar así su avance, por lo que recomendamos hacer analíticas renales antes de que empiecen los primeros síntomas.
Tras explicar a su familia a que nos enfrentábamos decidimos intentarlo ya que siempre ha sido una Jabata, según Maite. Muy colaboradora “Jara”, quizás sabiendo que queríamos ayudarla, se dejó colocar una vía intravenosa en ese mismo momento y se inició tratamiento de fluidoterapia y medicaciones varias, con el fin de ayudar a eliminar dichas toxinas de su organismo y estabilizarla.

Pasados tres días de tratamiento en consulta, teníamos que ver si estaba respondiendo o no para tomar alguna decisión según pronóstico, repetimos valores renales, pero algo bueno ya nos olíamos porque “Jara” recupero el apetito desde el segundo día de tratamiento. Su creatina y urea en sangre se había reducido, ella se mostraba menos paciente en sus sesiones de fluidoterapia que duraron una semana, pero gracias a que su familia la acompañaba durante esas horas en el consultorio, ella se mostró arropada y por consiguiente colaboradora.

En un mes había ganado el peso perdido de 1,5kg que no es poco para una perrita de 8kg, mostraba un gran apetito incluso con su nueva dieta renal que no es muy sabrosa que digamos, y tomaba toda su medicación de buena gana. Repetimos valores al mes y constatamos que su estado es de un IRIS III.

Ahora esta con medicación diaria y podemos decir que de momento está estable, sin clínica aparente, más que una vitalidad propia de una jubilada que tumba a su hermana de 4 años Mia en cualquier carrera por el patio.
Jara nos visita cada 15 días a pesar, revisar y ajustar su medicación y sus controles analíticos sanguíneos, orina y tensión arterial mensuales, a la que recibimos siempre junto a Maite y “Mia” encantadas de que siga pletórica de vitalidad y comparta con nosotras tanto amor y cariño.

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